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¿Cómo celebramos en Comunidad Educativa Jean Piaget la independencia de nuestro amado México?

¿Cómo celebramos en Comunidad Educativa Jean Piaget la independencia de los Estados Unidos Mexicanos, nuestro amado México?


Un mensaje dado a nuestro amado alumnado en general, desde preescolar hasta bachillerato.


El pasado viernes 15 de Septiembre, se dieron cuatro gritos de independencia para poder respetar las distintas etapas que nuestros niños viven, de una manera diferente se usaron las palabras en preescolar, en primaria baja, en primaria alta, y en plantel dos con nuestros jóvenes y adolescentes de secundaria y bachillerato.



A grosso modo, este fue el cuerpo de lo que se les dijo en las arengas, en los vítores a los héroes:


El ser humano está en constante crecimiento, en constante evolución, tanto corporal como mental, espiritual, física, emocional y psicológica, por ello es importante aprender a independizarnos de las diferentes etapas que nos toca vivir.


Cuando lactantes nos independizamos, claro, con un adecuado cuidado, dejamos el biberón, dejamos el pañal, aprendemos a controlar los esfínteres e ingresamos a la etapa escolar.


En esta etapa, nos independizamos por periodos de tiempo del cuidado maternal y paternal, aprendemos a socializar, aprendemos a responsabilizarnos desde el hogar al interior de las aulas, a cursar adecuadamente y convenientemente nuestro preescolar, nuestra primaria, y posteriormente la secundaria, esa etapa tan rica en experiencias y transiciones, donde nuestras decisiones son ya autónomas y conscientes, que debemos afrontar con las diferentes reacciones a nuestras acciones. Aprendemos que toda acción tiene una consecuencia y dependiendo su naturaleza, esas acciones son positivas o negativas, en el ámbito social, en el ámbito emocional, en el ámbito físico y en todas sus variantes, y esas darán como resultado algo halagador sin incertidumbres en la elección o quizá todo lo contrario.


Cuando llegamos al bachillerato, esa etapa previa a la universidad, donde tenemos que ir vislumbrando el perfil profesional que vamos a elegir para un futuro que ya viene, simentandonnos desde el seno y desde el lecho paterno y materno y ahora también escolar y pre-universitario. Esta elección se deriva en lo que podría ser el triunfo de nuestra vida o quizá sólo una etapa de experiencia para después elegir otros caminos. Es en esta etapa, donde tenemos que darle mucha claridad a todos los conceptos para saberlos definir cuando son ideales o cuando son solamente ideologías disfrazadas de verdad, por eso, en esta fiesta tan mexicana, se vitorea a los héroes, esos hombres y mujeres que alcanzaron notoriedad pública, inclusive a los que permanecieron en el anonimato, porque ofrendaron su vida, así lo considera la historia, para darnos un país más justo y más digno de este hermoso nombre que es México, que significa “el ombligo de la luna”, toda vez que es a través del cordón umbilical que se alimenta la vida nueva en gestación.


Es de destacar el simbolismo del estandarte utilizado por el padre de la Patria, Don Miguel Hidalgo y Costilla, que al margen de alguna confesión religiosa, lo presentó al frente de la lucha independentista como símbolo materno, como símbolo de vida, como símbolo del nacimiento de un pueblo de linaje nuevo, un pueblo de fe y convicción de que sus hijos pudieran disfrutar el producto de su tierra y pudieran seguir el ejemplo noble y generoso de sus ancestros, con dignidad perenne de llevar en sus venas, el mestizaje sagrado para emprender nuevos caminos de progreso y unidad. Ese mexicano que cuando extiende la mano, no es para pedir sin ningún previo emprendimiento fecundo, sino para otorgar con genuina magnanimidad el bien logrado y que se quiere compartir.



Construyamos una patria libre de colonialismos ideológicos, sin mentalidad localista, pero sí mentalidad solidaria, donde podamos mirar un horizonte global y que sigamos fieles a las raíces maternas en medida de nuestro esfuerzo por perseverar.


Todos venimos de un lecho materno, un lecho paterno, un lecho familiar, que es el primer entorno, donde sabemos que nuestra vida se puede construir, con las herramientas que nos da el lugar, con las herramientas que nos da nuestra familia, para construir nuestra vida, y esas herramientas tienen que ser de fe, de unidad, de honestidad, de la búsqueda del bien común, sin egocentrismos, con verdadero diálogo y acuerdos, con las armas no se construye, con las armas se destruye, con las herramientas se forjan ideales, por eso es tan importante, que nosotros los adultos, cuando platicamos delante de los menores, tengamos charlas edificantes, charlas plenas de ideales, charlas con mensaje, charlas que no les generen a los niños angustias, o que les puedan crear mentalidades que los alejen del bien común, mentalidades de corrupción o mentalidades de beneficio solamente personal o individualizado y esto haga difícil una convivencia sana en sociedad.


Un insulto muy fuerte en México es decirle a alguien que no tiene madre, pero nosotros sí tenemos madre. Este simbolismo nos invita a saber que al frente de nuestra patria está nuestra raíz materna, al frente de nuestra patria y dentro de nuestro corazón, vive esa fe y ese amor a la patria, ese amor a aquello que te da la pertenencia y la identidad, por ello, con fe confesional o sin fe confesional pero sí con amor a la patria, hay que llevarla en el corazón, hay que vivirla en nuestro hogar, que esa fe siempre vaya delante de nosotros, que nos ayude a asumir nuestra humanidad en esta Tierra, y saber que el Cielo un soldado en cada hijo le dió a nuestra amada patria.


Cuando te sientas incierto, cuando te sientas inseguro, llama tus raíces patrióticas, no patrioteras, si así lo deseas y si tu fe te lo permite, llámala a ella, a la que se quiso quedar aquí en México en un lienzo sagrado, la que sabemos que es la madre del Hijo de Dios, llámala, ella también es nuestra raíz, ella también es nuestra patria, ella también camina con nosotros en las luchas y en las alegrías, en lo próspero y en lo adverso, como una madre, como nuestra madre, como la que nos dió la vida, como la que nos dió a luz, como la que nos gestó en su vientre bendito, como la que nos alimentó con el cordón umbilical.


Cuando gritemos ¡Viva México! pensemos en todo lo que nuestro país nos ha dado, ese suelo mexicano, ese cielo tan hermoso que nos cobija, ese que disfrutamos día a día y que es nuestro deber conservar libre, soberano, lleno de ternura, lleno de nuestra presencia como mexicanos, en esta tierra y en las extranjeras, llevando muy en alto el orgullo de ser mexicanos, y desde los confines del universo, brindarle nuestros triunfos como lo hacemos con esa mamita preciosa que nos dió a luz, y a través de la distancia, podemos llegar a decir, todo lo que soy, todo lo que tengo, se lo debo a mi madre, se lo debo a mi padre, se lo debo a mi patria, se lo debo a mi familia, porque la gratitud es la más noble virtud de los valientes.


Es importante recalcar que no todas las luchas por la independencia son contra gobiernos extranjeros o gobiernos opresores.


"Por un camino firme y seguro hacia un futuro pleno de realizaciones"


Mtra. Victoria Griselda Salas Butrón

Fundadora y Directora General de Comunidad Educativa Jean Piaget


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